Inteligencia emocional y atención al cliente
Un profesional de la atención al cliente debe saber controlar sus emociones de forma que estas no influyan en su labor. No nos sentimos igual al hablar.
Un profesional de la atención al cliente debe saber controlar sus emociones de forma que estas no influyan en su labor.
No nos sentimos igual al hablar con el primer cliente del día que al atender a otro después de un día agotador o cuando estamos muy preocupados.
En este microcurso hemos ilustrado que la inteligencia emocional no es reprimir u ocultar las emociones que tenemos o vemos sino controlarlas, saber conducirlas por el camino más adecuado para equilibrarlas. Para ello, es importante conocer los distintos tipos de emociones, saber cómo afrontar una situación en sus diversas formas y entrenar este control.